Explore "Del frío al fuego" by Felipe Trigo on Textopian. Read with annotations and highlights.
El resto de la tarde lo empleo en mi cuestación caritativa, en compañía del capitán y don Lacio, pero al anochecer, la mucha mar obliga al capitán a retirarse al puente, y el fuerte mareo del pasaje entorpéceme no poco.
Contamos el total, a las nueve de la noche, don Lacio y yo, en el comedor: quinientas ochenta pesetas. Pero es un horror el barco; se mueve y cruje por todas partes como desencajado a los furiosos vaivenes. El calor nos ahoga. Don Lacio, en fin, no es capaz de continuar dictándome la cuenta de justificación que yo escribo, y se retira al camarote. Prosigo solo, sacando fuerzas de flaqueza, por no ceder a este girar de luces y de cosas, y últimamente termino, encontrándome tan mal, que voy en demanda también de mi litera.