Explore "El médico rural" by Felipe Trigo on Textopian. Read with annotations and highlights.
-Bueno, tú, tontito; y ahora, ¿qué?., ¿lo crees?
Por absurdo, por inverosímil que ello fuese, allí, en persona, Juan Alfonso estaba demostrándolo. Se le veía junto a la noria, apoyado en un astial y mirando hacia el chalet. Evelina, para convencerle, había hecho ir esta mañana al testarudo Esteban, que, siempre incrédulo, al oírselo afirmar, se sonreía.