Explore "El papá de las bellezas" by Felipe Trigo on Textopian. Read with annotations and highlights.
Volvió á ponerse el antifaz y bajó del auto. Venía muy triste al baile, que tanto habíala gustado siempre. Cogida del brazo del joven conde que iba á ser su amante esta noche, cruzó vestíbulos y galerías, donde la marcha iba siendo más difícil cada vez.
Tomaron turno en la estrechez del guardarropa. No hablaron. Luz, con la mano en el crespón de la barbilla, sentía una verdadera repugnancia de alquilado. de tener que entregarse á un hombre más.