Explore "La altísima" by Felipe Trigo on Textopian. Read with annotations and highlights.
Zumbaba por la prensa un escándalo que sacudía la general atención fuertemente. que había logrado atraer la de Adria y Víctor un poco afuera de su hermetismo feliz. LA ESTAFA DE LOS DOS MILLONES, flotante medusa que, alzada por un juez, iba sacando del cieno, prendidas á sus radículas y algas, las más bizarras figuras. Cucos, fulleros, falsificadores, policías, ex presidarios, damas y señoritos del ambiguo halo entre burgués y aristocrático, y aun de alcurnia. todo en un garito-lupanar de la ilustre Aurora España, y entre cuyos concurrentes se encontraban como cómplices las marquesas de Viriato y de Valmata y el barón Georgesco. El nombre de la baronesa, lanzado por un reporter, lo salvó ella misma con una archivigorosa protesta -y pasada la extrañeza que causó, quedó su autora convertida en honorable heroína, cuyo retrato prodigaron los periódicos.: «Conocida de Aurora España, la visité pocas veces. No pude sospechar que, en aquella casa de recato, aquellas damas, por su prosapia aparentemente dignas de la estimación de las mujeres honradas, celebrasen tan inicuas bacanales; y menos con la participación de mi marido, hoy encarcelado con ellas y á quien soy la primera en despreciar. La que públicamente declara esto, atenta al INMARCESIBLE BRILLO DE SU HONOR, es una madre que reclama para sus hijos el que quiso perderles un hombre más desdichado que infame; un hombre al cual su propia esposa le arroja desde ahora, y para siempre, el anatema de la compasión en el olvido.» -¡Ella! ¡Bien ella. Bibly!. ¡Cuántas otras semejantes, de las cien esclarecidas familias madrileñas cuya conciencia al escándalo temblaba por el hijo, por el padre, por el deudo más ó menos salpicado, no habrían sentido y ahogado el mismo rigor de excomunión! Honores protocolarios que podían en grandes letras tremolarse, no menoscabados por los amantes que les hubiesen prendido estas elegantes mujeres, como adornos de elegancia, á sus elegantes matrimonios con diadema!
Víctor le había dicho á Adria: