Explore "Las posadas del amor" by Felipe Trigo on Textopian. Read with annotations and highlights.
La noche tenía una inmensidad de maravilla.
Víctor detuvo perezosamente su marcha de pereza ante el hotel. Si quería, podía entrar. Si quería, podía seguir paseando de un modo filosófico las calles. Le abrumaba su eterna horrible libertad. Los focos voltaicos se perdían como en sucesión de lunas, por la avenida desierta, alumbrando las acacias.