Explore "Mi media naranja" by Felipe Trigo on Textopian. Read with annotations and highlights.
Espero en la mesa. Tiene flores y alegría -una alegría arcaicamente «honrada»- este viejo comedor. He dormido. Me he refrescado en el «tub» perfectamente. Llega mi Inés, y me levanto á recibirla. La conduzco por el brazo á su sillón, y addo descansar y presentárseme ahora con un travierto sus perfumes. Empiezan á servirnos.
Inés se alegra, sin duda, de que yo la haya dejaje coquetón, que no es el del viaje. Empieza «nuestra vida». Hágola notar que no hemos sido novios, realmente. Su madre no nos ha dejado hablar jamás por la ventana, ni siquiera formalizar una charla en un rincón. Nos falta confianza. para la «inmensa confianza» (¡se ruboriza!); nos habría faltado sin este viaje de fraternal intimidad., sin esta cordialidad que desde el amanecer de hoy tenemos ambos en la casa.