Explore "Clemencia" by Ignacio Manuel Altamirano on Textopian. Read with annotations and highlights.
Estábamos a fines del año de 1863, año desgraciado en que, como ustedes recordarán, ocupó el ejército francés a México y se fue extendiendo poco a poco, ensanchando el círculo de su dominación. Comenzó por los Estados centrales de la República, que ocupó también sin quemar un solo cartucho, porque nuestra táctica consistía sólo en retirarnos para tomar posiciones en los Estados lejanos y preparar en ellos la defensa. Nuestros generales no pensaban en otra cosa, y quizá tenían razón. Estábamos en nuestros días nefastos, la desgracia nos perseguía, y cada batalla que hubiéramos presentado en semejante época, habría sido para nosotros un nuevo desastre.
Así pues, nos retirábamos, y las legiones francesas, acompañadas de sus aliados mexicanos, avanzaban sobre poblaciones inermes que muchas veces se veían, obligadas por el terror, a recibirlos con arcos triunfales, y puede decirse que nuestros enemigos marchaban guiados por las columnas de polvo de nuestro ejército que se replegaba delante de ellos. De esta manera las tres divisiones del ejército francomexicano, mandadas por Douay, Berthier y Mejía, salidas en los meses de octubre y noviembre de México en diferentes direcciones, a fin de envolver al ejército nacional y apoderarse de las mejores plazas del interior, ocuparon sucesivamente Toluca, Querétaro, Morelia, Guanajuato y San Luis Potosí.