Explore "Clemencia" by Ignacio Manuel Altamirano on Textopian. Read with annotations and highlights.
Quince días después de la conversación que acabo de referir, Clemencia recibió un billete en que Isabel le suplicaba que pasase a verla inmediatamente, pues estaba enferma.
Clemencia se dirigió presurosa a la casa de su amiga, a quien encontró en un estado lamentable. La hermosa rubia tenía impresas en el semblante las huellas del más terrible sufrimiento. Los bellos colores habían desaparecido de sus mejillas, su rostro estaba enflaquecido y sus ojos azules parecían apagados por las lágrimas.