Explore "Clemencia" by Ignacio Manuel Altamirano on Textopian. Read with annotations and highlights.
Clemencia e Isabel no dormían esa noche; la segunda parecía haber agotado sus lágrimas, y permanecía de rodillas en el retrete de Clemencia, al pie de un crucifijo de marfil y de una Virgen Dolorosa. La primera, con el cabello en desorden y medio envuelta en un mantón negro, consultaba a cada momento el péndulo y abría con frecuencia la ventana como si aguardase a cada instante un correo.
Su pobre madre, con los ojos inflamados de llorar, rezaba a ratos, y en otros hablaba con Mariana que sufría horriblemente de la cabeza y que veía con angustia a su pobre hija que tenía el aspecto de una moribunda.