Explore "El zarco" by Ignacio Manuel Altamirano on Textopian. Read with annotations and highlights.
Doña Antonia había dormido mal. Después de su primer sueño, que fue tranquilo y pesado, los múltiples ruidos de la borrasca acabaron por despertarla. Agitada después por diversos pensamientos y preocupaciones a causa de su viaje próximo, comenzó a revolverse en su lecho, presa del insomnio y del malestar.
Parecíale haber escuchado a través de los lejanos bramidos del trueno, y de los ruidos de la lluvia y del viento entre los árboles, algunos rumores extraños; pero atribuyó esto a aprensión suya. De buena gana se habría levantado para ir al cuarto de Manuela a fin de conversar o de rezar un momento en su compañía: pero temió interrumpir el sueño de la niña, a quien creía dormida profundamente y acalenturada desde el día anterior.