Explore "El buey suelto" by José María de Pereda on Textopian. Read with annotations and highlights.
Pero las casualidades se repiten tanto como las combinaciones; y las combinaciones que hace Gedeón con su servidumbre no tienen número. Que ponga arriba lo más viejo, y abajo lo más joven, ó al revés; que todo sea rozagante, ó todo marchito y arrugado; que dé sus preferencias á la más quisquillosa, aunque las merezca menos; que no se las muestre á ninguna; que no se queje aunque halle tachuelas en la sopa y cables en el estofado; que en pro de la paz, en fin, renuncie á todos sus derechos de amo y señor, y dome los naturales ímpetus de su carácter. lo mismo adelanta: más tarde ó más temprano, la guerra civil estalla en su casa, y vuelan los cacharros en la cocina y los pelos en cada rincón; primero en sus ausencias, después á sus propias barbas; porque demostrado está por la experiencia, y al buen sentido se le alcanza sin esfuerzo, que no hay criada de solterón que aguante con paciencia á su lado otra sirvienta.
Lo que á Gedeón sacan de quicio tantas y tan parecidas casualidades, presúmalo el lector.