Explore "La costa de marfil" by Emilio Salgari on Textopian. Read with annotations and highlights.
Alfredo era un hombre astuto y conocía la vida y los peligros de la selva. Después de cenar y curar a la amazona, cuyas heridas cicatrizaban con rapidez, mandó atar los caballos alrededor de un palo colocado en un hoyo en el suelo, para impedir que huyeran y que las fieras los devoraran. Luego, acompañado de su amigo portugués, fue a inspeccionar los matorrales que rodeaban el llano, para asegurarse de que ninguna fiera salvaje se ocultaba allí.
En cuanto se hubo asegurado de que no había ninguna señal de peligro en el lugar en que se habían parado para descansar, se puso a preparar el plan que debían seguir aquella noche para permanecer a salvo. Alfredo era muy precavido, cualidad indispensable para todos aquellos que viven en la selva expuestos a los peligros que supone la proximidad de las fieras salvajes y los hombres negros a medio civilizar que la habitan.