Explore "La costa de marfil" by Emilio Salgari on Textopian. Read with annotations and highlights.
Antao, al oír la voz de su amigo, comprendió por el acento de mando, que algo iba a suceder. Dejó la rama en que estaba y volvió a colocarse en el lugar en que había estado protegido hasta aquel momento, y junto a Alfredo.
El cazador, oculto por las ramas, señalaba en silencio un grupo de mimosas que se encontraba frente a ellos. El portugués miró hacia allí. Distinguió dos cuerpos que surgían de entre los arbustos y avanzaban con precaución por el terreno desnudo de ramas.