Explore "Pedro Sánchez" by José María de Pereda on Textopian. Read with annotations and highlights.
Continuando sin perder día el trato de aquellas empingorotadas gentes, llegó a establecerse entre ellas y nosotros cierta familiaridad que, sin menoscabo del debido respeto, quitaba de nuestras conversaciones y empresas la estudiada ceremonia y la artificiosa etiqueta, estorbos de gran monta para llegar a conocerse y estimarse las personas.
Con esto se me venían a las manos las ocasiones de acompañar a los forasteros; y como yo cuidaba de no pasar más allá de aquello en que se me alcanzaba alguna cosa y para lo cual era llamado, quedábame la seguridad de no ser impertinente, ya que en punto a la calidad de la estimación que me iba conquistando, me conformaba con muy poco.