Explore "Pedro Sánchez" by José María de Pereda on Textopian. Read with annotations and highlights.
La educación que me daban los estudiantes mis paisanos era, como se habrá visto por alguna muestra ya exhibida, muy diferente de la que recibía del extremeño.
La cátedra de café, en el de La Esmeralda, era diaria, y desde que acabábamos de comer hasta la hora de ir a otra parte, o hasta que se disolvía la tertulia por cansancio. La asistencia al café era entonces, y creo que continué y continúa siéndolo, una verdadera necesidad para la gente madrileña: no he visto pueblo más aficionado a cocerse en el baño de María; que no otra cosa es un salón de aquéllos, donde el aire se corta, por lo espeso, el calor asfixia, y el rumor de voces y cuchareteos y el bullir de entrantes y salientes aturden y marean.