Explore "El caballero de azor" by Juan Valera on Textopian. Read with annotations and highlights.
A los tres días, pocas horas antes de expirar el plazo, después de reposar en Oviedo y de aprestarse para el combate, sonaron las trompetas y entró en el palenque el Caballero del Azor, con la visera calada y la lanza en la cuja.
En alta y sonora voz proclamó la inocencia de don Fruela, llamó calumniadores a los que le acusaban y retó a los tres, o sucesivamente o juntos contra él solo. Los campeones de don Raimundo fueron sucesivamente apareciendo. Los combates fueron muy cortos.