Explore "La tierra de todos" by Vicente Blasco Ibáñez on Textopian. Read with annotations and highlights.
Acabaron su cena silenciosamente Watson y Robledo, preocupados por lo que había ocurrido horas antes en el parque inventado por Canterac.
Un obstáculo invencible parecía haberse levantado entre los dos. Watson tenía el rostro sombrío y evitaba mirar á Robledo. Éste, al poner de vez en cuando los ojos en su asociado, sonreía con una expresión amarga. Pensaba en Elena, dominadora y malvada, que tal vez había aconsejado á Ricardo contra él.