Explore "Los argonautas" by Vicente Blasco Ibáñez on Textopian. Read with annotations and highlights.
Después de la comida, Fernando se sentó en el paseo lejos de la música, que empezaba su concierto nocturno.
Estaba triste, y su tristeza era de engaño y arrepentimiento. Aquella pobre mujer había dicho la verdad: las ilusiones de él iban a morir de un golpe con la satisfacción del deseo. Mejor hubiese sido creerla. Todo el edificio fantástico elevado en el curso de sus diálogos se habían venido abajo por un simple encontrón de la realidad. Y Ojeda salía de esta aventura con una gran inquietud de conciencia. ¿Qué hacer ahora?.