Read "La sala número seis" by Anton Chekhov online for free on Textopian. Full text with search, annotations, highlights, and AI-powered reading aids.
En adelante, el doctor Ragin comenzó a notar algo misterioso en torno a él. Los criados, las Hermanas de la Caridad y los enfermos le miraban de un modo extraño, y, a su paso, cambiaban observaciones en voz baja. La niña, Macha, hija del administrador, con la que antes solía jugar en el jardín del hospital, escapaba a todo correr en cuanto intentaba acercársele. El director de Correos ya no le decía: «Tiene usted muchísima razón», sino que balbuceaba confuso: «Sí, sí.», y lo contemplaba con tristeza. Después le aconsejaba que renunciara al vodka y a la cerveza, aunque más que de un modo directo, por medio de alusiones veladas. Un día, por ejemplo, le contó la triste historia de un coronel y un sacerdote que se habían perdido por el abuso del alcohol.
Varias veces Jobotov había venido ya a casa de su colega, y también le había aconsejado que tomara bromuro, sin ninguna razón que pareciera justificarlo.