Explore "La instrucción del pueblo" by Concepción Arenal on Textopian. Read with annotations and highlights.
No se cuenta la enseñanza de primeras letras entre los trabajos insalubres, y lo es, al menos en España. La mala condición de los locales en que está la escuela; el excesivo número de niños que a ella asisten; lo poco aseados que suelen estar; el aire viciado que se respira; el estar tantas horas hablando, y con frecuencia esforzando la voz; la necesidad de dar lecciones además de la clase, o de buscar otro medio de allegar algunos recursos con que suplir la insuficiencia del mezquino salario, que suele pagarse mal, o no se paga, todo hace de la enseñanza de primeras letras un trabajo perjudicial para la salud.
Esto respecto a la salud corporal; la del espíritu todavía se halla en peores condiciones. El maestro de escuela pasa la vida en trato continuo con niños, entre los cuales es muy difícil establecer orden material y formas siquiera exteriores de decoro y decencia. Muchos son chicos de la calle, donde hablan obscenidades y blasfemias, o las oyen en casa a sus padres, que, lejos de auxiliar la obra del maestro, la hacen imposible.