Read "Grandes esperanzas" by Charles Dickens online for free on Textopian. Full text with search, annotations, highlights, and AI-powered reading aids.
El día fijado volví a casa de la señorita Havisham y con algún temor llamé a la puerta, por la que apareció Estella. Después de permitirme la entrada, cerró como el primer día y nuevamente me condujo al corredor oscuro en donde dejara la bujía. Pareció no fijarse en mí hasta que tuvo la vela en la mano, y entonces, mirando por encima de su hombro, me dijo:
-Hay que venir por aquí.