Read "Historia de dos ciudades" by Charles Dickens online for free on Textopian. Full text with search, annotations, highlights, and AI-powered reading aids.
Pasaron doce meses. Carlos Darnay se había establecido en Inglaterra como maestro de idioma francés y de literatura francesa. Hoy le darían el pomposo nombre de profesor; en aquella época se le llamaba tutor. Enseñaba a jóvenes que disponían de tiempo y deseaban aprender una lengua viva que se hablaba en todo el mundo. Maestros como Darnay no se encontraban con facilidad en aquellos tiempos. Los príncipes y los reyes distaban mucho de poder figurar entre la clase de los que pueden enseñar, y la nobleza arruinada no pensaba en perder la vista trabajando sobre los Libros Mayores del Banco Tellson, ni en consagrar sus aptitudes a las artes culinarias o de carpintería. No tardó en hacerse conocido el joven Darnay, quien como maestro poseía el secreto de hacer que sus discípulos encontrasen agradables sus lecciones, y como traductor sabía poner en sus trabajos algo más que los conocimientos derivados de la gramática y del diccionario. Como quiera que, por otra parte, supo asimilarse las costumbres del país en que vivía, no es de admirar que con algo de perseverancia, consiguiera prosperar.
Cuando se trasladó a Londres, no lo hizo llevado de la esperanza de pasear sobre aceras de oro ni de dormir sobre lecho de rosas. De haber abrigado esas esperanzas, a buen seguro que no hubiese prosperado. Esperaba trabajo, lo encontró, se dedicó con ardor a él, sacó de su labor todo el partido posible: ese fué el secreto de su prosperidad.