Explore "La familia de Alvareda" by Fernán Caballero on Textopian. Read with annotations and highlights.
En una venta solitaria agazapada al lado de un camino real como un mendigo, estaban tranquilamente sentados a la lumbre el ventero y su mujer, hechos como estaban a aquella alternativa de bulliciosa actividad de día y de completo y silencioso aislamiento de noche, como los habitantes de los lugares pantanosos a sus fiebres intermitentes.
-¡Malhaya -decía la ventera- de aquel testarudo marinero que se le puso que había de hallar un nuevo mundo, y que no paró hasta topar con él! ¿No tenía el rey ya bastantes cuidados con éste? ¿Y a qué ha servido? A llevarnos para allá nuestros hijos y a traernos la epidemia. Di, Andrés, y no te estés durmiendo como un lirón, ¿ha servido para otra cosa?