Explore "La Mitología contada a los niños" by Fernán Caballero on Textopian. Read with annotations and highlights.
Después que este desterró a su padre, según os he referido, repartió con sus hermanos el imperio del Universo; dio el de las aguas a Neptuno, el de los infiernos a Plutón y se reservó el del Cielo u Olimpo. Mas en tanto la Tierra, mujer de Titán, furiosa contra Júpiter, porque había muerto a sus hijos los Titanes, crió los gigantes , hombres tremendos en estatura y fuerza. Fueron los principales entre éstos: Encelado, Briareo o Egeón, y Giges. Colocaron montañas sobre montañas para escalar el Cielo, pero habiendo sido rechazados por Júpiter con sus armas, que son los rayos y las centellas, quedaron sepultados debajo de las mismas montañas que habían amontonado. Los demás dioses que convocó Júpiter en su ayuda, se espantaron tanto con la vista de aquellos gigantes, que huyeron a Egipto, donde se disfrazaron de animales y plantas, y por eso en Egipto se rinde culto a muchas de éstas y de aquéllos. Sólo Baco, hijo de Júpiter, tuvo valor para combatir a los gigantes, lo que hizo tomando la forma de un león y animado por su padre, que le gritaba «Evoe, eu, uie», que quiere decir: valor, valor, hijo mío.
Egeón o Briareo tenía cincuenta cabezas y cien brazos. Encélado era el más poderoso; Júpiter lanzó sobre él el monte Etna, y en Sicilia cuando había temblor de tierra decían que provenía de los esfuerzos que hacía Encelado por libertarse del peso que le oprimía.