Explore "La Mitología contada a los niños" by Fernán Caballero on Textopian. Read with annotations and highlights.
Baco
Baco es también llamado Bronio, nombre derivado de una palabra griega que significa «ruido», porque decían que había nacido de un trueno; pero la versión más general es que fue hijo de Sémele, hija de Cadmo, rey de Tebas, y de Júpiter. Juno, celosa de esta nueva sultana, tomó el aspecto de una vieja e hizo creer a la princesa que su consorte no era el rey del Olimpo, y que para convencerse de ello exigiese de él que se le presentase en toda su gloria. Sémele así lo hizo, exigiendo de Júpiter que le prometiese otorgarle el favor que le pidiera. Júpiter juró por la Estigia (que era el juramento de los dioses) hacer lo que le pidiese, y comprometido así, tuvo que presentarse en toda su gloria y esplendor, que fueron tales, que sus rayos abrasaron a Sémele. Júpiter mandó a unas ninfas que sacasen de entre las cenizas de Sémele a un niño de que estaba embarazada, y se lo metió en un muslo, donde lo guardó, hasta que estuvo bastante crecido para salir al mundo. Entonces lo entregó a su tía Ino, por la que fue criado, y después de educado e instruido por las musas y por Sileno, que unos dicen ser hijo del dios de la campiña, Pan, y otros que es hijo de Mercurio. Fue un gran filósofo, pero también un gran borracho; por lo que lo representan generalmente subido sobre un burro, por no poderse tener sobre los pies. Otros dicen que Baco fue criado en Meros, que es un monte de la India, y que la palabra «meros» significa muslo, lo que dio lugar al antes referido disparate. Baco conquistó la India, y plantó allí las viñas, por lo que se consideró como el dios del vino. Pintábanle como un hermoso joven, de ojos negros y rubia cabellera, coronado con hojas de vid o de yedra, con manto de púrpura, y llevando en la mano el tirso. El tirso es una pequeña lanza que remataba con una piña, envuelta en ramas de parra y de yedra; significaba el tronco de toda planta, y era el cetro de las divinidades campestres. El carro en que se pintaba a Baco era tirado por leopardos o panteras, y rodeado de bacantes, sátiros y otras ridículas divinidades campestres, con pies y cuernos de cabra y rabos; Sileno tenía dos.