Explore "Las dos Gracias" by Fernán Caballero on Textopian. Read with annotations and highlights.
Al cabo de algunos días de hallarse los amigos en Carmona, vino Alfonso a casa de Ramón para que diesen su acostumbrado paseo. A la vuelta hallaron los dos jóvenes a Gracia, que sentada en un poyete a la puerta de su casa, entretenía a su hermanito contándole cuentos.
-La sultana Scheherasada, dijo Ramón, que para entretener a este sultán Schachriar tiene un repertorio de cuentos interminable. Manolito, ¿quieres que te cuente el de la buena pipa?