Read "Guerra y paz" by León Tolstói online for free on Textopian. Full text with search, annotations, highlights, and AI-powered reading aids.
Lo terrible para su familia era que aún tenía la esperanza de que hubiese sido recogido en el campo de batalla y que se encontrase convaleciente, o tal vez moribundo, solo entre extraños, sin posibilidad de enviar noticias suyas. Los periódicos, por los cuales el viejo Príncipe se había enterado de la batalla de Austerlitz, decían, con palabras breves e imprecisas, como de costumbre, que los rusos, después de brillantes combates, habíanse visto obligados a retirarse y que la retirada se había efectuado con el orden más perfecto. El viejo Príncipe comprendió, por aquella noticia oficial, que los rusos habían sido aniquilados. Una semana después de recibir el periódico con la noticia, el viejo Príncipe recibió una carta de Kutuzov dándole cuenta de la hazaña de su hijo.
«Su hijo - decía la carta -, ante mis ojos, ante el regimiento entero, ha caído con la bandera en la mano, como un héroe digno de su padre y de su patria. Con harto dolor por parte mía y de todo el ejército, debo decirle que actualmente no se sabe si vive o ha muerto. Deseo creer, igual que usted, que su hijo vive aún, pues de otro modo sería mencionado entre los oficiales hallados en el campo de batalla que indica el registro que me han remitido los parlamentarios.» El viejo Príncipe recibió aquella noticia muy tarde, cuando se encontraba solo en su gabinete de trabajo. Al día siguiente, como de costumbre, salió para dar su paseo matinal. Mostróse ante el mayordomo y el jardinero con expresión taciturna, y, pese a poner cara de pocos amigos, no riñó a nadie.