Read "Guerra y paz" by León Tolstói online for free on Textopian. Full text with search, annotations, highlights, and AI-powered reading aids.
El conde Ilia Andreievitch decidió no jugar a los naipes para no separarse de las niñas y marchar así que la señorita Georges hubiese declamado.
Anatolio, cerca de la puerta, esperaba evidentemente la entrada de los Rostov. Después de saludar al Conde, se acercó enseguida a Natacha y la siguió. Así que Natacha lo vio, lo mismo que en el teatro, se apoderó de ella el placer vanidoso de agradarle y el miedo que le daba el no encontrar obstáculos entre ella y él. Elena recibió alegremente a Natacha y admiró su belleza y su vestido. Al poco tiempo de haber llegado, la señorita Georges se retiró de la sala para vestirse. Empezaron a instalar sillas en la sala y Anatolio acercó una a Natacha y quiso sentarse a su lado, pero el Conde, que no apartaba los ojos de su hija, ocupó la silla y Anatolio se colocó detrás.