Read "La isla de los pingüinos" by Anatole France online for free on Textopian. Full text with search, annotations, highlights, and AI-powered reading aids.
Aquel día, San Mael sentóse a la orilla del Océano sobre una piedra que estaba muy caliente. Creyó que el sol la había caldeado y dio gracias al Creador del mundo. Ignoraba que poco antes el diablo descansó allí.
El apóstol aguardaba a los monjes de la abadía de Yvern, encargados de llevar un cargamento de telas y de pieles para vestir a los habitantes de La isla de Alca.