La isla de los pingüinos by Anatole France

Read "La isla de los pingüinos" by Anatole France online for free on Textopian. Full text with search, annotations, highlights, and AI-powered reading aids.

En aquel tiempo vivía en la isla de Alca un hombre pingüino cuyos brazos eran robustos y cuyo ingenio era sutil. Se llamaba Kraken, y tenía su vivienda en la playa de las Sombras, donde los habitantes de la isla no se aventuraban jamás por temor a las serpientes que anidaban en los huecos de las rocas y a las almas de los pingüinos muertos sin bautismo, que, semejantes a fuegos lívidos y entre prolongados lamentos, por la noche recorrían errantes aquellos lugares desolados. Creíase comúnmente, pero sin pruebas, que algunos de los pingüinos transformados en hombres por el bienaventurado Mael no habían recibido el agua bautismal y volvían después de su muerte a llorar su desgracia en las noches tormentosas. Kraken habitaba en la playa de las Sombras una caverna inaccesible; sólo se podía entrar en ella por un subterráneo natural que tenía cien metros de extensión.

Una tarde que Kraken vagaba por el campo desierto encontró, por azar, a una joven pingüina muy graciosa. Era la misma que poco antes el monje Magis había engalanado con sus propias manos y la primera que lució los velos púdicos. En conmemoración de aquel día, en que la muchedumbre maravillada de los pingüinos la vio pasar gloriosamente con su traje de color de aurora, aquella virgen había recibido el nombre de Orberosa.

Reading navigation