Explore "Camarada dólar" by Arturo Robsy on Textopian. Read with annotations and highlights.
Aquella noche, a pesar de haber estado cargada de misterios y de susurros, de promesas de placer oscuro y de otros asuntos igualmente literarios, había terminado por recoger sus estrellitas una a una y por partir allende los mares, a recrearse con toda la porquería que las noches pueden ver en los bajos fondos de Nueva York, de Los Angeles o del mismísimo Hong Kong.
Las noches modernas y disipadas no encuentran excesivos atractivos en Madrid, pese a lo mucho que se ha avanzado en este aspecto. Un investigador en trance de ser inyectado con gérmenes del tétanos no es nada al lado de un chino haciendo diabluras sadomasoquistas a un disidente. Y, por supuesto, nada hay tan aburrido como ver a un doctor Margarit tirándose de los pelos y contemplando, desolado, la geografía fractal de un piso revuelto donde no hay una condenada bacteria que echarse al bolsillo.