Explore "Camarada dólar" by Arturo Robsy on Textopian. Read with annotations and highlights.
Raúl Remil, hombre de acción explosiva, no tuvo en ningún momento ni la intención de dormirse sobre sus laureles ni laureles donde hacerlo. Nada envanecido con su éxito sobre Margarit, acudió a Zoloto con la redoma en el bolsillo. Le explicó en detalle que eran las auténticas bacterias, pues no había más que ver su color marrón, arrebatas de las fauces del enemigo.
También explicó al judío que se había producido una ligera confusión de personalidades y que no estaba claro si Margarit se disfrazaba de Emilio o si era Emilio el que lo hacía de Margarit. Se llamara como se llamara, el hombre estaba identificado: el Margarit que no tuviera cara de Margarit. Remil llevaba- ya lo veía Zoloto- la jeringa bien cargada en el bolsillo.