Explore "Camarada dólar" by Arturo Robsy on Textopian. Read with annotations and highlights.
Los europeos, con apellidos sobrecargados de consonantes y con unas caras condenadamente luteranas, habían tomado posesión del despacho del comisario. Eran funcionarios del Mercado Común invitados a ser testigos de como los buenos españoles colaboraban con la civilización occidental y apretaban las tuercas a los investigadores inicuos, tal como mandaba el gran hermano.
Un par de funcionarios de la Administración hacían el papel de huéspedes, y los consejeros de Sehsa, luciendo inocencia de gala, juraban luchar a favor de la estabilidad económica, a una velocidad de crucero de tres juramentos y medio por minuto.