Explore "Cómo ser un sinvergüenza con las señoras" by Arturo Robsy on Textopian. Read with annotations and highlights.
Desde Freud, el mundo ha dado un vuelco: el hombre se pasó milenios pensando que el sexo estaba donde los ojos y los manuales de anatomía indicaban y, de repente, resultó que estaba en la cabeza. Como diría la ciencia hermética, lo de abajo estaba arriba y eso exigía, para ser verdad, que lo de arriba estuviera abajo y la buena gente se acostumbrara a pensar con el sexo.
Y se acostumbró.