Explore "Eduardo Libre no irá al paraíso" by Arturo Robsy on Textopian. Read with annotations and highlights.
Si Neruda -que todavía estaba vivo- hubiera echado un vistazo a la noche, se hubiera apresurado a declarar que «estaba estrellada y tiritaban, azules, los astros a lo lejos». Deformación profesional porque, al ser luna llena, el cielo estaba azul, sin astros frioleros, y porque era del todo impensable ponerse a tiritar en Agosto, a las orillas tibias del Mediterráneo.
Más en su papel, una grilla hacía sonar sus élitros convocando a los muchachos del contorno, mientras el dueño del chiringuito más próximo echaba las persianas cantando, con voz de tenorino, salutíferos consejos que la tele de entonces había puesto de moda: