Explore "El antidescubrimiento de América" by Arturo Robsy on Textopian. Read with annotations and highlights.
Cuando trabajadores y autoridades invitadas estuvieron sentados, Edward cruzó el escenario y se situó tras el atril, siendo calurosamente aplaudido. Inasequible a los halagos, se volvió hacia la muchacha de la estenotipia, presta a laborar en el lateral.
-Señorita: ¿dónde quedamos? -preguntó con acento seco y profesional. No de poeta.