Explore "Hágase la llama" by Arturo Robsy on Textopian. Read with annotations and highlights.
- ¡Máquinas y máquinas! - dijo el hombre lanzando un martillo al fondo del cobertizo. - Apuesto a que no has visto una bendita herrería en tu vida.
El pueblo, blanco, se extendía a lo lejos en la luminosa calma mediterránea y el hombre lo vigilaba con ojos airados y tan encendidos como los tizones de su fragua.