Explore "Informe sobre la estupidez" by Arturo Robsy on Textopian. Read with annotations and highlights.
El viento del tiempo empujó de prisa a Dios. Pasó de los lentos días de la infancia a los rápidos de la adolescencia, saboreando con asombro el descubrimiento del universo. La vida, además, le trataba bien: tenía una mente despierta, aunque desconfiada; su padre era el Subjefe de FET y JONS, más tarde del Movimiento, lo que le daba cierta preeminencia entre los profesores tontos, que los había. Y don Anselmo era el jefe de estudios de su instituto, lo que le proporcionaba una envidiable impunidad.
Además, iba saliendo alto y guapetón, buen deportista y afamado usuario de chuletas. No tenía ni rey ni roque ni tampoco le temía a nada: estaba confortablemente instalado en su parcela de la vida, miembro de una familia muy bien acomodada y consciente de ser dueño de un futuro maravilloso.