Explore "Informe sobre la estupidez" by Arturo Robsy on Textopian. Read with annotations and highlights.
La incapacitación legal había sido ideal para la salud de don Juan que, libre de la preocupación del dinero, se entregó de todo corazón al vegetarianismo y a prolongados baños de bajo vientre. La edad le había dado la virtud de la paciencia y el agua fría, aplicada a las intimidades, mantenía su cerebro claro.
Cuando don Anselmo se retiró de su cátedra, a los setenta años, don Juan empezó a pasar con él muchas horas. Al principio trataba de convertirlo al naturismo, arrancando de sus labios las rodajas de chorizo y las lonchas de jamón. No consiguió, en cambio, que el catedrático se aviniera a sentarse en el bidé todos los días, propinándose restregones sobre la delicada piel de la tripa y zonas adyacentes: don Anselmo, desde el treinta y seis, había ganado mucha moderación.