Explore "Informe sobre la estupidez" by Arturo Robsy on Textopian. Read with annotations and highlights.
Aquel día, tras las revelaciones de don Anselmo, fiel votante de la derecha, Benito Pi no pudo ocuparse de los cerdos con la intensidad debida. No había dormido en toda la noche y, desde el amanecer, se debatía en la agonía:
Sabía donde reposaban mil hermosos millones, libres de impuestos, y no podía alargar la mano y llevárselos porque sobre ellos, más ignorante que de costumbre, se sentaba Juan de Dios en su despacho de alcalde progresista entregado al desplume de España.