Explore "La gran farsa" by Arturo Robsy on Textopian. Read with annotations and highlights.
Hay un olvido pasivo, lento, que condena a los recuerdos poco usados y, por lo tanto, innecesarios. Es el que todos conocemos, un mecanismo natural. El otro olvido al que nos hemos referido es más mecánico y está en aumento. Proviene de una auténtica falta de espacio. No es cierto que el saber no ocupe lugar. Para poder saber es preciso, a partir de ciertos niveles y de cierta edad, olvidar, hacer sitio para los nuevos conocimientos. Por eso, si se establece el hábito de dar al hombre una información sobreabundante y extremadamente temporal, información que se vuelve inútil de un día para otro, ese hombre, quiéralo o no, debe olvidar al menos en igual medida que memoriza el presente.
El mecanismo es lógico, pero peligroso. Con lo banal se olvida parte de lo importante. Con el aspecto de una prenda o con los resultados de un partido se nos puede ir un dato fundamental, un hecho que debiera ser clarificador, un conocimiento profesional.Cualquier cosa.