Explore "La gran farsa" by Arturo Robsy on Textopian. Read with annotations and highlights.
El caso es que parecemos estar entrando en un nuevo feudalismo, señalado desde hace años por muchos pensadores. Feudalismo en cuanto a su intrínseca inmovilidad y en cuanto a la cada vez más limitada capacidad del ciudadano para sustraerse al control social y al rol que ese control le asigna.
Una paradoja más, de las tantas a las que obliga la existencia teórica de unos estados justificados por la Democracia Liberal, el mundo libre que le dicen, y la existencia de un poder superador del Estado, que lo suplanta Se trata de un mundo sometido a un mundo sometido a un cambio permanente, a una evolución acelerada, con modas, máquinas y costumbres que se quedan anticuadas de un año para otro y que, sin embargo, permanece políticamente inmóvil, incapaz de dar a luz una nueva sociedad y una nueva teoría del Estado.