Explore "La gran farsa" by Arturo Robsy on Textopian. Read with annotations and highlights.
España es una tierra de revoluciones anómalas o, si se prefiere, aquí no se ha consolidado ninguna de las que se han hecho. Aquí no ha quedado una Revolución Americana ni una Francesa ni una Garibaldina ni una Rusa. Recordemos la revolución liberal o la carlista, la Primera República o la Segunda. Los cambios bruscos son más posibles que en otras naciones pero fracasan
Las regiones españolas, condenadas a ser distintas, también están condenadas a convivir no sólo por sus semejanzas profundas, que el ojo extranjero distingue mejor que el nuestro, sino por el hecho geográfico: somos una península bien cerrada desde hace milenios. Además, nuestra capacidad de entendimiento con el extranjero es todavía menor que nuestra capacidad de entendimiento mutuo. Hoy muchos españoles tienen la sensación de que el llamado cambio se está haciendo lentamente, dando tiempo al tiempo, lo que, en principio, parece asegurar el éxito de la llamada revolución silenciosa, último invento dialéctico que nace para enmascarar la colonización de hecho que vivimos. Cito a D. Alfonso Guerra, Vicepresidente del Gobierno: En España hemos hecho una revolución silenciosa en las costumbres. Hemos hecho una revolución absolutamente tremenda. Y a Felipe González: Necesito 25 años para hacer el cambio