Explore "La gran farsa" by Arturo Robsy on Textopian. Read with annotations and highlights.
Cuando en 1975 murió Franco, tras él no dejó tanto un vacío de poder como un vacío de mercado. Sus primeros herederos, nombrados aún por él mismo, se apresuraron a hablar, en hermosos períodos, del trance de pasar del poder personal al poder popular y de la necesidad de "devolver" la soberanía al pueblo.
Mal asunto cuando alguien habla de soberanía y mucho más si pretende regalarla a cambio de nada: pocas cosas huelen peor ni suenan más a patraña. Y más cuando existía un Estado formado por una serie de instituciones que llevaban años funcionando, alguna con eficacia superior a las que las sustituyeron. Mal asunto cuando el heredero se desprende de la herencia, pero, mira por donde, sigue en el machito.