Explore "La gran farsa" by Arturo Robsy on Textopian. Read with annotations and highlights.
Hace un momento se daba a entender que los profundos cambios de nuestra sociedad, de la sociedad occidental, se iniciaban con los que experimentaba el comportamiento de la mujer. Hay, pues, que entrar en este difícil campo, a sabiendas de que en 1988 funcionan una serie de prohibiciones no escritas -convenientes para el poder- que anatematizan a quien ose usar de su sentido común y decir lo que no necesita demostración: hombres y mujeres no son iguales.
Como siempre nos sucede, aquí se ha procurado confundir la igualdad de todos ante la ley con otra serie de igualdades irreales o, mejor, imposibles. Más allá de la primordial diferencia biológica que, gracias a Dios, no se oculta a la vista, funcionan otras: la función complementaria de los sexos, la distinta psicología, todo el largo proceso de la maternidad y lo que muchos han llamado, con acierto, el sexo social: hay un comportamiento masculino y hay un comportamiento femenino