Explore "Águilas de la estepa" by Emilio Salgari on Textopian. Read with annotations and highlights.
Los habitantes del Asia central, especialmente los de la región conocida con el nombre de Tartaria independiente, son de una turbulencia increíble. Es raro que pase un año sin que estalle una insurrección y los tremendos castigos que se imponen a los vencidos no bastan para contenerlos. Desde que Yakub pudo formarse mediante una revolución, un Estado, que lo convirtió en poco tiempo en uno de los más prósperos y civilizados, muchos caudillos locales trataron de imitarlo. Los beys de Kitab y de Schaar se habían aliado para independizarse dei emir de Bukara y posiblemente lo consiguieran si no hubiese intervenido el imperio ruso, que ejercía sobre él su protectorado. Y como el emir no contaba con fuerzas para hacer frente a los revoltosos, el gobernador moscovita del Turquestán formó con las tropas que guarnecían Samarkanda un pequeño ejército y lo mandó con orden de aplastarlos. No era muy poderoso, pero lo suficiente como para derrotar a la indisciplinada horda de los shagrissiabs, excelentes para emboscadas pero pésimos para sostener una verdadera batalla.
La expedición, al mando del general Abramov, se había dividido en dos columnas: la del coronel Kiklalowsky, que debía detenerse en Diam y la del teniente coronel Schovnine con orden de tomar Kitab. Habían calculado que la lucha sería breve y las tropas llevaban víveres para diez días, aunque se habían acumulado en Diam provisiones en abundancia. El 11 de agosto de 1875 la primera columna ocupó la aldea de Makrt sin disparar un solo tiro. Los habitantes estaban tan distantes de pensar en una invasión rusa, que fueron sorprendidos mientras cultivaban sus campos y no tuvieron tiempo de organizar la menor resistencia. Al día siguiente algunas bandas a caballo, después de dejar pasar al grueso de la soldadesca, atacaron su retaguardia matando e hiriendo a muchos, pero bastaron pocos disparos de mosquetes y culebrinas para dispersarlas.