Explore "Águilas de la estepa" by Emilio Salgari on Textopian. Read with annotations and highlights.
Los animales carniceros de cualquier *taza, que no vacilan en atacar gacelas, antílopes y hasta jirafas en pleno día, no se atreven con el hombre aunque estén hambrientos. Se diría que su mirada los hacen titubear y esperan las tinieblas para agredirlo. Los dos leones, quizás impresionados también por la actitud resuelta de los tres viajeros, estaban esperando que desapareciera el sol para obrar.
-Comienzo a creer que tengan el estómago menos vacío de lo que nos imaginábamos y que anoche han disfrutado de una cena más copiosa que la nuestra -opinó el coloso.