Explore "Al polo austral" by Emilio Salgari on Textopian. Read with annotations and highlights.
La situación del pobre negociante en carnes saladas era extremadamente peligrosa. Aunque parezca increíble, Bisby, que no se distinguía por su valor, saludó la desaparición del monstruo con un suspiro de alegría. Aquel cetáceo le producía inmenso terror, con su enorme boca, que parecía pronta a tragarse cualquier presa, y el negociante se hallaba mejor solo en el agua que sobre aquel lomo viscoso.
No será necesario decir que Bisby, como la inmensa mayoría de sus compatriotas, era un hábil nadador. Había dado pruebas de ello en la bahía de Chesapeake, y un baño prolongado no le inspiraba miedo.