Explore "Al polo austral" by Emilio Salgari on Textopian. Read with annotations and highlights.
Ningún peligro vino a turbar aquella primera guardia. Una calma absoluta y un silencio profundo reinaba en la inmensa llanura, y ningún oso había vuelto a aparecer por ningún lado.
El sol, después de haber teñido de rojo los campos de hielo, se había ocultado, reemplazándole en el firmamento las estrellas y la admirable Cruz del Sur, que en aquellas regiones indica el Polo Austral.