Explore "A través del atlántico en globo" by Emilio Salgari on Textopian. Read with annotations and highlights.
Kelly se dio cuenta de todo lo ocurrido; oyó las voces de los policemen y sus intimaciones para que descendiera; vio el repentino, pero tardío, afortunadamente, asalto, y la fulmínea maniobra del desconocido, pero por el momento no le pareció conveniente interrumpir el viaje abriendo las válvulas para volver a tierra. Hubiese podido desembarazarse de aquel individuo, de aquel compañero que se le había presentado en el último instante, pero aún podía hacerlo más adelante si no era digno de acompañarle en la peligrosa travesía oceánica. Así pues, no se ocupó de él y concentró toda su atención en el aerostato, en el magnífico Washington, que surcaba el espacio.
La isla iba empequeñeciéndose, a sus pies, a medida que aumentaba la distancia. Los espectadores parecían una mancha obscura nada más; y Sidney una mancha blancuzca e irregular; los buques anclados en el puerto, puntitos negros; la isla tenía las dimensiones de un trozo de periódico recortado caprichosamente con tijeras por algún niño.